Yamaha SR 250 café racer

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  • post #1

    Gabriel_SR

    el 24/06/2018 a las 20:44h - Editado el 24/06/2018 a las 20:52h

    Episodio 1

    Como he contado en mi presentación, durante unas vacaciones de verano, sin saber cómo, me descubrí sentado delante de la pantalla del ordenador, viendo fotos de motos transformadas. Sin darme cuenta, me fue entrando el gusanillo, así que lo primero que hice al volver a casa fue comprarme una Yamaha SR 250 que ya había buscado durante las vacaciones.

    La moto estaba en una tienda, no demasiado lejos de casa, y aunque no tenía caballete y estaba bastante sucia, y a pesar de que su cuentakilómetros marcaba 88.000, sonaba bien de verdad, así que me decidí por ella. Aquí tenéis a la protagonista el día de la compra:

    Pedí a un amigo que me acompañara con su furgoneta. ¿Por qué? Porque como mi idea era transformar la moto, la saqué de la tienda sin seguro; ya lo contrataría cuando la pusiera a rodar.

    Bueno, os cuento mis elucubraciones sobre el estilo de la moto. Yo quería una café racer, pero después de ver unas cuantas fotos, me di cuenta que muy pocas de las transformaciones con este nombre eran en realidad café racers. Una café racer es una moto “de carreras” hecha en casa, así que no tiene sentido un manillar ancho y alto o un asiento de dos plazas. Una café racer tiene que ser monoplaza y con semimanillares, con una posición de conducción inclinada hacia delante.

    Cualquier otro tipo de transformación no puede llamarse café racer. He visto transformaciones muy bonitas, que en realidad deberían clasificarse como bobbers, street racers, scramblers, customs, brats… como digo, las hay preciosas, pero como digo yo quería hacer una café racer.

    Esto en cuanto a la moto.

    Y en cuanto a mí, tenía dos limitaciones realmente importantes: la primera, no sé mecánica. Una vez desmonté un motor, por curiosidad, para saber cómo era por dentro, y cuando estuvo toooodo desmontadito, tiré las piezas a la basura. Como digo, no sé mecánica, y además esto se agrava por el hecho de que odio mancharme las manos: soy un poco maniático, lo sé.

    Mi segunda limitación era, como os podéis imaginar, económica: no quería gastar mucho dinero en esta moto, habida cuenta de que era mi primer intento y, además, no se trataba de una moto potente; si la cosa funcionaba bien, podía vender la Yamaha y comenzar un segundo proyecto, en este caso con una moto de mayor envergadura.

    Dado que la transformación está terminada hace meses, no os voy a ir poniendo el avance de cada trabajo según lo voy haciendo, sino que lo voy a ir contando a base de capítulos.

    Me gustaría ir enseñando algunas fotos de la parte de la moto de la que hable en cada capítulo, y dejar para el final algunas fotos del conjunto.

    Aquí acaba el primer capítulo. Voy a ir recopilando fotos para la continuación.

  • post #2

    DARKUS

    el 07/07/2018 a las 17:02h

    A la espera me hallo de un nuevo capítulo. ;-)

  • post #3

    Gabriel_SR

    el 09/07/2018 a las 19:06h

    DARKUS escribió:

    A la espera me hallo de un nuevo capítulo. ;-)

    ¡Qué alegría, tengo un suscriptor!
    Pues nada, nada, sigamos con la historia.

    Capítulo 2

    Como contaba antes, quería que mi moto fuera una auténtica café racer. Y ello sólo se consigue con dos ingredientes básicos: manillar bajo y asiento monoplaza. Ambas premisas, innegociables.

    También contaba antes que no me quería dejar mucha pasta en el intento, así que la idea para disponer de un manillar bajo era muy sencilla: dar la vuelta al original.

    Cuando lo desmonté, me di cuenta de que estaba algo doblado, seguramente por alguna caída, así que decidí comprar uno igual, aunque en negro, más acorde con lo que quería hacer. En cuanto tuve el manillar en mis manos, lo monté al revés y vi que conseguí el efecto que quería:


    Por cierto, mientras me llegaba el manillar, yo ya había pintado de negro las botellas de la horquilla y había quitado la aleta delantera.


    Con el manillar la cosa iba bastante bien, pero no así con la aleta. Mejor dicho, SIN la aleta. No me acababa de convencer la estética, así que cogí un rotulador y la sierra de calar y le quité bastante plástico. Tras pintarla de negro, se me ocurrió que podía quedar bien con vinilo de fibra de carbono, así que ni corto ni perezoso, la forré.

    Y aquí el resultado:



    Antes de seguir, voy a buscar algún tutorial para subir las fotos, porque veo que las pequeñas se agrandan y salen pixeladas.

    ¡En breve vuelvo por aquí!

  • post #4

    DARKUS

    el 17/07/2018 a las 08:10h

    El subscriptor sigue atento ;-)

  • post #5

    Gabriel_SR

    el 17/07/2018 a las 08:29h

    Gracias, Darkus, pero entre las siestas y la piscina no enciendo nunca el ordenador de casa. Miré el tema de las fotos pero no saqué nada en claro.

    No te preocupes, que seguiré informando...
    ... y lamento el retraso.
  • post #6

    Gabriel_SR

    el 19/07/2018 a las 19:37h

    Bueno, voy a probar otro intento de subir foto, y si sale bien sigo:

  • post #7

    Gabriel_SR

    el 19/07/2018 a las 19:44h

    Me temo que no hay forma.


    Si selecciono la foto directamente desde mi ordenador, se queda pensando y la foto nunca aparece.

    Si utilizo un servidor externo (primero Tinypic y ahora Postimage), la foto aumenta mucho de tamaño y claro, sale pixelada.

    La de la aleta tiene 361x302 pixels, y cuando la subo parece que ocupa  el doble o el triple. Curiosamente, si la descargo desde CAFERZ, se me graba con su tamaño original.

    ¿Qué hago mal? Voy a ver si encuentro un hilo para preguntar dudas técnicas.
  • post #8

    Gabriel_SR

    el 19/07/2018 a las 19:53h

    Desde Explorer no me sale la cabecera con las diferentes opciones, entre ellas negrita, subrayado, insertar imagen... qué desastre, madre, no puedo seguir.

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