Saludos desde Madrid: SR 250 café racer

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  • post #1

    Gabriel_SR

    el 19/06/2018 a las 09:25h - Editado el 24/06/2018 a las 20:43h

    Buenos días.

    Antes de contaros la transformación que he hecho, me gustaría presentarme como mandan las normas “forenses”. Lo primero es que empecé en el mundo de las dos ruedas con 13 años (y ya hace algunos que peino canas), cuando mi padre me compró, para compartir con dos hermanos más, una Montesa Cota 49. Un “grave error” que consiguió que ya nunca pensara en otra cosa.

    Lo más curioso de esta compra es que tuve moto antes que bici. Disfruté de mi Cota 49 varios años, incluso participé en un par de carreras pirata. Después, ya con 18 años (y la Cota gripada), compré una bici usada y me dediqué a ella full-time, de manera que empecé con el trialsín y llegué a competir a alto nivel, aunque esa es otra historia.

    Lo que os quería contar aquí es que hace poco transformé una moto de carretera a café racer. En hilo aparte os contaré algo sobre esa transformación. Pero lo bueno es que me he dado cuenta de que en realidad no se trataba de mi primera transformación: cuando era jovencito compré una Montesa Enduro L, ya no recuerdo si 75 o 125, y lo primero que hice fue cambiar la rueda delantera por una de 16 pulgadas, para usar la moto por carretera. Desmonté la rueda, la llevé a radiar… y me fui a la mili. De manera que uno de mis hermanos “heredó” la moto y la vendió poco después.

    Hasta hace un rato ni me acordaba de esta historia. No me volvió a picar el gusanillo de las transformaciones hasta hace un par de años. Un día recordé que, también de pequeños, un amigo apareció con su moto con el manillar montado al revés. Vaya aspecto de moto de carreras tenía.

    Así que después de que esa imagen volviera a mi cabeza, 30 o 40 años después, me descubrí a mí mismo, en los ratos muertos de las vacaciones de verano, sentado delante del ordenador viendo fotos de motos transformadas.

    Estuve unas cuantas horas frente a la pantalla, de manera que cuando volví de las vacaciones, lo primero que hice fue ir a comprarme una Yamaha SR 250 que ya había localizado.

    Sólo me queda contaros que la mecánica no es lo mío y que cada vez me da más pereza mancharme las manos, así que para hacer esta transformación utilicé una habilidad diferente: el bricolaje. De manera que no esperéis una gran transformación, sino una moto similar a la de serie, pero con varios detalles que la hacen especial.

    Voy a ir recopilando material (fotos, vaya) y en breve empiezo el hilo.

  • post #2

    El.Vikingo.Tropical

    el 24/06/2018 a las 15:35h

    Que bueno!

    Una vez se te mete el “veneno motero” se queda toda la vida 

    Salu2 de Canarias

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